En la actualidad, la formación continua constituye un objetivo estratégico para reforzar la productividad de las empresas y su competitividad en mercados nacionales e internacionales.
El sistema de formación profesional para el empleo tiene como objeto impulsar y extender entre empresarios y trabajadores una formación que responda a sus necesidades y contribuya al desarrollo de una economía basada en el conocimiento, con un crecimiento económico sostenible, más y mejores puestos de trabajo y cohesión social.